Muro de la luna

1.500,00 €
Impuestos incluidos

El proceso de creación de estos murales fue arduo: hubo que cocer el barro en 35 ocasiones, utilizándose 25 toneladas de madera, 4 de barro, 200 kilos de esmalte y 30 de pintura. Miró pintaba valiéndose de una gigantesca escoba de hojas de palma. Para ver los colores finales había que esperar a que el barro hubiera cocido.

Cantidad

El proceso de creación de estos murales fue arduo: hubo que cocer el barro en 35 ocasiones, utilizándose 25 toneladas de madera, 4 de barro, 200 kilos de esmalte y 30 de pintura. Miró pintaba valiéndose de una gigantesca escoba de hojas de palma. Para ver los colores finales había que esperar a que el barro hubiera cocido.

Todo esta variedad de materiales que Miró emplea para realizar sus obras hacen necesario un espacio desde el que trabajar, por lo que en los años cincuenta encarga a su amigo, el arquitecto Josep Lluis Sert, la construcción de un gran taller. El traslado al nuevo taller en 1956 supone un momento de inflexión en la trayectoria de Miró, ya que el nuevo espacio le permite explorar nuevas posibilidades artísticas. En esos años trabaja con Artigas en nuevos proyectos de cerámica, y además también realiza varias series de grabado y esculturas de grandes dimensiones.

Referencias específicas